“Mi cuerpo, mi decisión, mi bebé”.
La Semana Mundial por el Parto Respetado, se celebra del 16 al 22 de mayo a nivel internacional. Año tras año, se dedica una semana de mayo a celebrar el parto humanizado, el parto de las mujeres.
Cada año varía la consigna, pero siempre es en relación al embarazo, al parto o al nacimiento. La primera vez que se celebró esta semana fue en el 2004, y fue una iniciativa de la AFAR, Asociación Francesa por un Parto Respetado.
El lema 2016 es: “Mi cuerpo, mi decisión, mi bebé”, abarcando cada una de las temáticas en relación a un parto respetado.
Celebrando esta semana, además, se busca
exigir calidad de atención y calidad de asistencia en los centros
hospitalarios, destacar e incentivar la formación humanista de los
profesionales al servicio de las mujeres en situación de parto y, también,
invitar a que cada mujer tenga la libertad de elegir el lugar para parir.
Cada vez más, las mujeres atraviesan el
parto sufriendo violencia obstétrica de manera directa o indirecta, y quizá
hasta sin saberlo, y eso puede traer consecuencias a futuro de manera
inconsciente. Es por eso que feministas, parteras, doulas y organizaciones
varias, trabajan para que todas las mujeres estén informadas de lo que un
médico puede o no hacer en el parto, y para que el parto sea cada vez más de
las mujeres y menos de los médicos.
Este texto ilustra lo que en la Semana
Mundial por el Parto Respetado se quiere difundir y celebrar:
“Bailo, río, lloro, gozo, muerdo, me pongo
a cuatro patas, y de mi boca sale un sonido gutural tan profundo como nunca
antes escuché, un sonido que vibra en mi interior con una fuerza desconocida, y
que me lleva a la presencia absoluta de mi cuerpo y de mi ser. Puedo luir en el
contacto con la tierra y la expansión del universo, es la fuerza de la vida
pariéndose a sí misma, mediante la intesidad y el poder de cada inhalación y
cada exhalación.



















