Desde que se divorció de Brad, Jennifer Aniston ha grabado 18
películas, fue nominada a un Gloden Globe y produjo cuatro series. No obstante,
nadie parece interesante por su trabajo. Es más, nadie parece preguntarle por
otra cosa que no sea por Pitt (o por sus miles de supuestos embarazos). Y es
que Jenn -como le llaman los amigos- jamás ha sido capaz de alejarse de la
sombra de su ex.
Es más, cuando 'Brangelina' anunció su fin hace unos meses, Twitter
pareció olvidarse de los protagonistas de la historia y sólo apostar por la
reacción de la rubia. "Fue el karma", se supone que habría dicho. Sin embargo, y a pesar de que
el sex symbol le habría puesto los cuernos con Jolie, su separación fue
totalmente diferente: más tranquila, cordial, y por supuesto, civilizada.
Enero de 2005 y la
prensa mundial no terminaba de creerse las noticias. Después de cinco años de
intenso romance y alfombras rojas, Brad Pitt y Jennifer Aniston
habían terminado con su matrimonio.
Aunque, los tabloides ya lo anunciaban hace
tiempo. Había habido tanta química en el set de Sr. y Sra. Smith, que el actor no habría resistido la tentación y habría caído en
los brazos de Angelina Jolie. Por meses se mantuvieron los rumores. Pero Jennifer Aniston se
mantenía incólume... hasta que, un día, no aguanto más.
"Queremos
anunciar que tras siete años juntos hemos decidido separarnos de forma formal.
Para quienes siguen este tipo de noticias, no gustaría explicar que este
quiebre no es el resultado de ninguna de las especulaciones que han aparecido
en los medios. Esta decisión es el resultado de una gran meditación. Vamos a mantenernos como
cariñosos amigo, con gran amor y admiración el uno por el otro. Pedimos su
amabilidades y sensibilidad", firmaron
ambos en un comunicado.
Palabras que -ambos-
siguen manteniendo hasta el día de hoy, porque (a pesar de todo) la
protagonista de Friends se ha negado siempre a hablar mal de
su antiguo amor. Aún cuando a sólo tres meses de su término, Us
Weekly publicó
12 páginas de fotos de "Brangelina" de vacaciones en Kenia, donde se
les podía ver muy enamorados. Pese a ello, Jennifer
mantuvo la calma y sólo comentó que su quiebre se debía a "diferencias
irreconciliables", las cuales podrían haber tenido que ver con la
indecisión de Brad sobre la paternidad.
"Nos deseamos cosas
maravillosas. Ninguno hizo nada mal. ¿Sabes a lo que me refiero? Es que a veces
esas cosas pasan. Si sólo la gente pudiera detener esa mierda de teleserie que
creen que hay. No hay historia. Por favor, más crédito para estos humanos", comentó Aniston al Hollywood Reporter en 2015. Así también confirmó que
aunque no hablaban a diario, sí que existía comunicación entre ellos. Una
declaración que dio pie a posteriores rumores que aseguraban que, cuando los
Jolie-Pitt peleaban, Brad se refugiaba en su ex esposa y que incluso le había
presentado a sus hijos.
Sin embargo, la
artista continúo sin decir ni una palabra al respecto. Muy al contrario de
Angelina, que con dos breves comunicados ha destruido la reputación de Brad Pitt. "Angelina
solo quiere velar por el bien de sus hijos", comentó su abogado, dejando
entrever que el problema de la relación era su ex marido.
Por otra parte,
numerosos tabloides han afirmado que la información inicial de que Brad Pitt
abusaba de la marihuana y el alcohol fue filtrada a TMZ por el equipo legal de Jolie, liderado
por Laura Wasser: la abogada que se encargó tachar de "maniática" y
loca" a Amber Heard durante su divorcio con Johnny Depp.
De la misma forma, y
muy contrario a lo que se estila en Hollywood, Jolie se habría negado a
entregar una declaración conjunta con Pitt, lo que habría desatado la guerra.
Además, una cantidad exorbitantes de
"fuentes cercanas" han estado dispuestas a hablar sobre cómo la
relación de ellos no era tan buena como parecía, mientras que
con Aniston la separación fue tan tranquila, que -aunque todos sabían que Jenn
lloraba de noche-, ningún amigo culpó a Brad de destrozar su matrimonio.
Finalmente Brad Pitt y Angelina Jolie Se
ponen de acuerdo…, pero solo a medias. El resultado era un comunicado por parte de ambos. "Las partes y sus abogados han llegado a un acuerdo para
que todos los documentos sean confidenciales y para contratar a un juez privado
que tomará las decisiones legales necesarias para facilitar la resolución de
los asuntos pendientes con el fin de preservar el derecho a la privacidad de
sus hijos y familiares”, aseguraba el escrito que publicaba la revista 'People'. Sin embargo, hay todavía suficientes flecos sueltos como
para demostrar que los ex de Hollywood siguen sin arreglar sus diferencias.
Se ponen de acuerdo…, pero solo a
medias. Esta semana, Brad Pitt y Angelina Jolie hacían algo conjunto por
primera vez después de su complejo divorcio. El resultado era un comunicado por parte de ambos. "Las partes y sus
abogados han llegado a un acuerdo para que todos los documentos sean
confidenciales y para contratar a un juez privado que tomará las decisiones
legales necesarias para facilitar la resolución de los asuntos pendientes con
el fin de preservar el derecho a la privacidad de sus hijos y familiares”,
aseguraba el escrito que publicaba la revista 'People'. Sin
embargo, hay todavía suficientes flecos sueltos como para demostrar que los ex
de Hollywood siguen sin arreglar sus diferencias.
Los documentos del divorcio también
demuestran que el equipo de Angelina se
está defendiendo de la acusación de filtrar información a la prensa para dejar
mal al actor, lo cual habría llevado al equipo de Pitt a solicitar que
todo el papeleo del divorcio sea estrictamente privado. “La acusación de que
ella no ha protegido la privacidad de sus hijos es claramente falsa (…). Si
Angelina hubiese querido detallar lo que ocurrió en el avión, podría haberlo
hecho. Nada ha sido publicado y Angelina se
ha mantenido en silencio”, aseguraban fuentes cercanas a la protagonista de
'Maléfica' al 'Daily Mail'. Las declaraciones son prueba irrefutable de que la
actriz sigue sin comunicarse directamente con su exmarido.
Aunque a partir de ahora ambos actores harán un
intento para mantener las zarpas de la prensa bien lejos de su proceso de
separación, está bastante claro que el fuego cruzado sigue existiendo para este
par de estrellas recién colisionadas.
Jennifer Aniston se ha
mantenido en silencio, y ha sido su esposo, quien ha intentado apaciguar las
aguas, diciendo que se siente triste porque "cualquier divorcio es una
noticia terrible". Sobre todo para los seis niños Jolie-Pitt, que aún se encuentran
en una casa en Malibu a la espera de que sus padres decidan dejar de pelear.











































