sábado, 19 de julio de 2014

Consecuencias

Una típica familia de clase media formada por el padre, la madre y un hijo de cinco años, hicieron un gran esfuerzo económico y por fin pudieron comprar la casa de sus sueños. Ahora solo les faltaba tener el auto que necesitaban y para ello empezaron a ahorrar.

El niño tenía una pasión, pintar. Constantemente se le veía con sus lápices de colores pintando cualquier cosa que le llamaba la atención; precisamente estaba pintando cuando llegó el día tan esperado por toda la familia; el sueño se había cumplido y papá apareció con un precioso auto nuevo. Para celebrar el acontecimiento, decidieron ir a pasar un fin de semana a las montañas y naturalmente el niño preparó su arsenal de pinturas, quizás con la idea de pintar un lindo paisaje.

En el camino pararon un momento y mientras el padre se encargaba de llenar el tanque de combustible, la mamá fue a comprar algunas provisiones. Como hacía bastante frío, el niño se quedó en el auto esperando a sus padres.

Como pasaba el tiempo y el niño se aburría empezó a sacar sus lápices, pero había un pequeño problema, no tenía ni una hoja de papel, así que empezó a dibujar y pintar con gran entusiasmo sobre el tapizado de los asientos.

Cuando sus padres regresaron y vieron lo que había sucedido, se enfadaron muchísimo. El padre se enfureció de tal manera, que cegado por la situación golpeó con fuerza las manos del pequeño con el llavero del auto. No era lo que pretendía, pero le causó tanto daño que tuvieron que llevarlo de urgencias al hospital más cercano.

Las lesiones eran muy graves y tuvieron que operarlo de urgencia. Aunque los doctores actuaron correctamente y la operación fue bien, no pudieron evitar que parte de los dedos del niño fueran amputados.

Cuando el niño despertó de la anestesia el padre entró en la habitación. Pensaba encontrarlo triste, asustado, pero el niño estaba sentado y tenía una sonrisa llena de dulzura y amor. De pronto el niño se puso serio y dijo: ¡¡Hola papi… creo que ya aprendí la lección, te prometo que no lo voy hacer mas¡¡ Pero por favor dile a los médicos que me devuelvan mis deditos.

Ya era tarde para cambiar las cosas, pero el hombre se dio cuenta de que había cometido la estupidez más grande de toda su vida. Las palabras de su hijo le dejaron tanto dolor y culpabilidad en su corazón, que salió de aquel lugar con deseos de quitarse la vida.

Muchas veces la insensatez, imprudencia, intolerancia e irracionalidad, nos pueden llevar a cometer errores que luego estaremos pagando durante toda la vida. Errores que ni el arrepentimiento más profundo puede cambiar.

«La felicidad de esta familia duró unos meses, unas semanas, unos días unas horas… pero el dolor y el sufrimiento duró para siempre. Antes de actuar, piensa en las consecuencias»

domingo, 13 de julio de 2014

Clavos y heridas


Clavos y heridas
Cuenta la historia que había un niño con muy mal carácter. Su padre le dio un saco de clavos y le dijo que clavara uno en la cerca del jardín cada vez que perdiera la paciencia o se enfadara con alguien.
El primer día clavó 37 clavos, pero durante las siguientes semanas, se esforzó en controlarse y día a día la cantidad de clavos que debía clavar, disminuyó. Había descubierto que era más fácil controlarse que clavar clavos.

Finalmente, llegó un día en el que ya no necesitó clavar más clavos y satisfecho fue a ver a su padre para decírselo.

Su padre lo felicitó pero le pidió que, a partir de ese momento, quitara un clavo por cada día que no perdiera la paciencia. Los días pasaron y finalmente el niño pudo decir a su padre que los había quitado a todos.

El padre, llevó al niño hasta la cerca y le dijo: Hijo mío, te has comportado muy bien, pero mira todos los agujeros que han quedado… Esta cerca ya nunca será como antes. Lo mismo ocurre con las personas. Cuando discutes con alguien y le dices palabras ofensivas, le dejas una herida como esta… Puedes clavar una navaja a un hombre y después retirarla, pero siempre quedará la herida. No importa las veces que le pidas perdón, la herida permanecerá.

Una herida provocada con la palabra, hace tanto daño como una herida física.
No somos conscientes del poder de nuestras palabras y actitudes. Imagínate lo que pasaría si usaras este poder que tienes, para animar, valorar y reconocer las virtudes de quienes te rodean.

No se trata de reprimir ese «poder», sino de usarlo de una manera que en lugar de destruir, edifique; en lugar de condenar, consuele y en lugar de humillar, dignifique.

La cámara de Dios


La cámara de Dios

Los adelantos tecnológicos en materia de comunicación, nos han permitido que con una pequeña cámara de video colocada de manera estratégica debajo de nuestra ropa, podamos filmar y grabar todo lo que sucede a nuestro alrededor.


Es así que en muchas oportunidades vemos como salen a la luz pública escandalosos hechos de todo tipo: estafas particulares, casos de corrupción política, situaciones inmorales, viciosas. En fin, un abanico de envilecimiento.

Es muy simple, solo hace falta instalarse una minúscula cámara, grabar un hecho totalmente fuera de la ley y esa misma cinta, además de proporcionarte una buena cantidad de dinero, no solo te servirá como testigo en un posible juicio, sino que también te servirá para dejar en ridículo ante millones de televidentes, a las personas involucradas.

Quizás todos te ven como una persona ética, responsable, legal. Y tu mismo piensas que eso a ti no te podría ocurrir nunca. Pero seamos sinceros, cuando creemos que nadie nos ve, ni nos escucha, todos somos tentados a realizar actos ilícitos.

Imagínate si tuvieras que pasar por la vergüenza de una cámara oculta. ¿Qué sentirías? Déjame decirte que si a mí me sucediera, sentiría una vergüenza como jamás la he sentido en toda mi vida, desearía meterme en un pozo muy profundo y no volver a salir jamás. El remordimiento me acompañaría por el resto de mi vida.

Pero, me gustaría hablarte de otra cámara. Es la «Cámara oculta de Dios» esa cámara está grabando nuestra vida constantemente, desde el preciso instante cuando comenzamos a entender la diferencia entre el bien y el mal.

El malo nos lleva a cometer todo tipo de actos incorrectos y nos hace creer que nadie lo nota. Mentiras… total nadie lo notó. Inmoralidad sexual… total nadie me ve. Robos… total quien se va a enterar. Deshonestidad y falta de ética… nadie lo descubrirá. Y así podríamos completar este libro, con todas las faltas que cometemos en nuestra vida.

Cada acto de nuestra vida, ha sido grabado por la cámara de Dios y se guarda en el archivo celestial. Cuando partas de este mundo y te encuentres ante la presencia de Dios, Él llamará a un ángel y le pedirá que traiga la película de tu vida. Entonces en una pantalla gigante se verán reflejados todos tus actos, lo bueno y lo miserable de tu vida. Te advierto, allí no habrá pozos donde esconderse.
Tranquilo que tengo una gran noticia para ti. Sé cómo puedes deshacerte de esas grabaciones tan desagradables e incómodas. Lo único que tienes que hacer es reconocer todas aquellas cosas que has hecho y que no son agradables a Dios y pedirle perdón.

Pídele a Jesús que entre en tu corazón y transforme tu vida. Cuando esto suceda comenzará su proceso de limpieza y transformación, las cintas grabadas de tu desordenada vida, serán arrojadas al fondo del mar del olvido y destruidas para siempre.

Jesús te dice: «Porque todo lo que esté escondido se descubrirá, y todo lo que se mantenga en secreto llegará a conocerse. Lo que ustedes digan en la oscuridad, se sabrá a plena luz del día; lo que digan en secreto, lo llegará a saber el mundo» Lucas 12:2-3

Dar siempre lo mejor

Dar siempre lo mejor
Da siempre lo mejor y recibirás lo mejor. A veces las personas son egoístas, ilógicas e insensatas y si tú eres amable, las personas pueden mirarte como extraño o interesado; aún así sé amable.
Si eres un vencedor tendrás amigos, algunos falsos, así como algunos enemigos verdaderos; aún así, vive como un vencedor.

Si eres honesto y sincero, las personas pueden engañarte; aún así, sé honesto y veraz. Lo que tardaste años en construir, alguien puede destruirlo en minutos; aún así edifica.
Si tienes paz y eres feliz, las personas pueden sentir envidia; aún así sé feliz. El bien que hagas hoy, puede ser olvidado mañana: aún así no dejes de hacer el bien.

Dale al mundo lo mejor de ti y aunque eso nunca sea suficiente; sigue dando lo mejor de ti mismo.
Y recuerda que, al fin de cuenta estas cosas son entre tú y Dios. Nunca fue algo entre tú y ellos.

El leñador


El leñador

Había una vez un leñador que se presentó a trabajar en un aserradero. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún; por lo tanto, el leñador decidió demostrar toda su experiencia.

El primer día al presentarse al capataz, éste le dio un hacha y le designó una zona de trabajo.
El hombre entusiasmado salió al bosque y en un solo día cortó dieciocho árboles.
–Te felicito, le dijo el capataz; sigue así.

Animado por las palabras del capataz, decidió mejorar su propia marca, de tal modo que esa noche se fue a descansar bien temprano.

Por la mañana se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de todo el empeño, no consiguió cortar más que quince árboles.

Triste por el poco rendimiento, pensó que tal vez debería descansar más tiempo así que esa noche decidió acostarse con la puesta del sol. Al amanecer se levantó decidido a superar su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día sólo corto diez.

Al día siguiente fueron siete, luego cinco, hasta que al fin de esa primera semana de trabajo sólo cortó dos. No podía entender que le sucedía ya que físicamente se encontraba perfectamente, como el primer día.

Cansado y por respeto a quienes le habían ofrecido el trabajo, decidió presentar su renuncia, por lo que se dirigió al capataz y le dijo: –Señor, no sé que me pasa, ni tampoco entiendo por qué he dejado de rendir en mi trabajo. El capataz, un hombre muy sabio, le preguntó: –¿Cuándo afilaste tu hacha la última vez? –¿Afilar? Jamás lo he hecho, no tenía tiempo de afilar mi hacha, no podía perder tiempo en eso, estaba muy ocupado cortando árboles.

Siguiendo los consejos del capataz, el leñador, entre árbol y árbol, empezó a tomarse su tiempo para afilar el hacha; de esa manera pudo duplicar la tala de árboles.

No hace falta que seamos leñadores para darnos cuenta de la buena enseñanza que nos deja esta historia. A nosotros nos ocurre lo mismo, estamos tan ocupados, corriendo de un lado para otro, que no tenemos tiempo para las cosas verdaderamente importantes de la vida. Y lo peor es que si nos preguntaran a dónde vamos, no sabríamos que responder; aunque de todas formas seguiríamos estando apurados.

Llegamos a fin del día muy cansados y si hiciéramos un balance de nuestras actividades nos daríamos cuenta de que apenas hicimos nada de lo que teníamos que hacer.

Vivimos por impulsos, sin parar, sin pensar, sin programar. Nuestra mente se bloquea, comenzamos a padecer estrés, fatiga crónica, enfermedades de todo tipo, pero seguimos adelante sin pensar que quizás deberíamos hacer un alto en el camino para reconsiderar por qué hacemos lo que hacemos.

Cuando reconozcas que no puedes más, piensa en parar unos minutos y pedirle a Dios que maneje tu vida, que te ayude a programar tus tiempos y tu agenda diaria. Te puedo asegurar que si en verdad esperas en Él, podrás hacer mucho más de lo que haces y con mayores y mejores resultados.

«Estamos tan preocupados por llegar pronto a nuestro destino, que nos olvidamos de mirar y disfrutar del paisaje» Eclesiastés Capítulo 3


LA AGENDA DE DIOS


La agenda de Dios 

No te inquietes por las dificultades de la vida, por sus altibajos, por sus decepciones, por los problemas, por el futuro…

¡Acepta lo que Dios tiene planeado para ti! Ofrécele en medio de las dificultades y las angustias, una sonrisa, porque de esta manera estarás, aceptando Su voluntad.

Recuerda que Dios tiene una agenda para cada uno de nosotros y esta agenda es imposible alterarla.

Eso que te tiene preocupado y hace tiempo que no se soluciona, estas pidiendo en oración y Dios no te contesta… clamas y el problema se agudiza… tu estado de ánimo esta por el piso, te sientes frustrado… En este punto consideras que Dios no escucho nada y que no le importas.

Te equivocas, quiero decirte que la solución, la respuesta esta anotada en la agenda de Dios, ¡no! en la fecha que tú deseas, sino en Su tiempo. El día de la bendición esta agendado, solo tienes que esperar con paciencia. Recuerda que Sus caminos y Sus pensamientos son totalmente diferentes a los nuestros… Isaías 55:8.

Él tiene un plan para tu vida, despreocúpate y confía ciegamente, porque cuando estés preparado, cuando hayas pasado por las pruebas que nos plantea la vida, vendrá el día que te hará sonreír y ver lo grande que es el Amor de Dios.

Las pruebas tienen un solo objetivo, hacer de ti una persona con valentía, fortalecerte en la fe y llenarte de confianza. Quizás Dios te esté preparando para realizar algo muy importante.

Recuerda que:
«El Señor no elige a los capacitados, por el contrario capacita a Sus elegidos»

A dónde mirar


A dónde mirar

Una empresa estaba en una difícil situación, las ventas iban mal, los trabajadores y colaboradores estaban desanimados y la situación financiera del negocio era extremadamente crítica. Era preciso hacer algo para revertir la situación.

Nadie quería asumir responsabilidades. Por el contrario, el personal sentía el desamparo y la rápida extinción de la empresa. Ellos consideraban quealguien debía tomar la iniciativa para revertir la situación.

Un día, cuando los funcionarios y los trabajadores llegaron al trabajo, encontraron en la portería un cartel que decía:
«En el día de ayer falleció la persona que impedía el crecimiento de nuestra empresa. Usted está invitado a participar de los funerales en el salón de deportes»

Todos sintieron tristeza ante la muerte de un compañero, pero a la vez tuvieron curiosidad por la persona que frenaba el crecimiento de la empresa.

La agitación en el salón de deportes era muy grande por lo que fue preciso llamar a seguridad para organizar a los asistentes. A medida que las personas se aproximaban al féretro, la ansiedad aumentaba. Se preguntaban: ¿Quién será el que entorpecía el progreso de nuestra empresa?

Uno a uno, se aproximaban deseosos de conocer al personaje en cuestión. Pero al acercarse al féretro quedaban pasmados y en absoluto silencio, no lo podían creer, jamás hubiesen imaginado lo que había dentro… ¡Había un espejo!… En él se reflejaba la cara de cada uno de los que lo miraban.

Sólo existe una persona capaz de limitar tu crecimiento, tú mismo.
Tú eres la única persona que puede perjudicar tu vida.
Cuando tú fallas, no intentes hallar otros culpables.

«Si permites que Dios transforme tu corazón, las derrotas se convertirán en triunfos y las frustraciones en éxitos. Él guiará tu vida y jamás tendrás que depender de tus propios instintos»

¿Que hay en mi corazón, basura o flores?

Marita, una joven muy pobre iba a cumplir 15 años y decidió festejarlo e invitar a sus compañeros del colegio. Para esto ahorro dinero por mucho tiempo.

Al enterarse sus amigos de la fiesta, decidieron hacerle una broma.
Dentro del grupo estaba Pedrito, el líder, el langa, era el que se divertía mofándose de todos. Les dijo que se encargaría personalmente de preparar el regalo.

Lleno una caja muy bonita con basura y desperdicios mal olientes, la envolvió con papel dorado, le puso un gran moño y una tarjeta con agradables palabras.

Llego la hora del brindis, le cantaron el Feliz Cumple y fue el momento que Pedrito en representación de todos le entrego el regalo.

Marita, que estaba disfrutando la fiesta de una manera increíble, abrió la caja con ilusión delante de los presentes, entonces se encontró con la gran sorpresa. Pedrito y sus compinches se rieron y se burlaron haciendo comentarios desagradables y humillantes.

Sin desdibujarse la sonrisa de su cara, Marita le pidió a Pedrito que la esperara un momento. Ella se retiro por unos minutos de la fiesta, tiro la basura, limpio la caja, la lleno de flores y la envolvió con el mismo papel. Al entrar al salón, todos se quedaron sorprendidos de su actitud.

Fue al encuentro de Pedrito, con mucho cariño y dulzura le dijo: -Este es mi regalo para ti.

Expectantes y en silencio los presentes, pensaron que la devolución de la broma iba a ser más pesada. Este con manos temblorosas, abrió la caja y para su sorpresa, le preguntó: -¿Qué significa esto. A lo que ella le contesto:

«Cada uno da lo que tiene en su corazón»

Esta historia, nos debe hacer reflexionar y preguntarnos: ¿Que hay en mi corazón, basura o flores?

Si hay violencia… rechazo… odio… rencor… envidia… resentimientos… ira... entonces tu interior está lleno de basura.

Si por el contrario, si sientes amor por tu vida y por la de los demás, si tienes buenos sentimientos y te ocupas de ayudar y consolar a los que sufren, entonces sin dudas tu interior es un jardín donde crecen flores para llenar tu corazón.

La basura tiene el propósito de enviarte a la cárcel, al hospital o peor aún al cementerio. En definitiva te impulsa a destruir la vida de otros o la propia, porque la basura perjudica la salud y el rencor envenena el corazón.

Si estas en un gran basurero y sientes que no puedes dominar tus impulsos, por muchas razones que tengas, te sugiero que busques a Dios, y le permita que sea parte de tu vida. Él no dudará en ayudarte a sacar toda la basura de tu interior y sin darte cuenta, comenzarás a oler el más exquisito perfume, este es una combinación, de amor… paz… gozo… ternura… prudencia… humildad…
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Debes saber que:
«No es suficiente hablarle a las personas… necesitamos hablarles a sus conciencia»