lunes, 16 de mayo de 2016

Celebremos juntas la Semana Mundial por el Parto Respetado, ¡entérate más aquí!

“Mi cuerpo, mi decisión, mi bebé”.
La Semana Mundial por el Parto Respetado, se celebra del 16 al 22 de mayo a nivel internacional. Año tras año, se dedica una semana de mayo a celebrar el parto humanizado, el parto de las mujeres.


Cada año varía la consigna, pero siempre es en relación al embarazo, al parto o al nacimiento. La primera vez que se celebró esta semana fue en el 2004, y fue una iniciativa de la AFAR, Asociación Francesa por un Parto Respetado.
El lema 2016 es: “Mi cuerpo, mi decisión, mi bebé”, abarcando cada una de las temáticas en relación a un parto respetado.

el objetivo de esta iniciativa es valorizar a las personas, respetar sus derechos, y promover lugares de nacimiento respetuosos para las mujeres, sus parejas y sus bebes", nos contó Elvira Lutz, partera, educadora sexual, expresidenta de la Sociedad Uruguaya de Sexología, activista por los derechos sexuales y reproductivos, y coordinadora/asesora de la Red de Parto Humanizado en Uruguay.

Celebrando esta semana, además, se busca exigir calidad de atención y calidad de asistencia en los centros hospitalarios, destacar e incentivar la formación humanista de los profesionales al servicio de las mujeres en situación de parto y, también, invitar a que cada mujer tenga la libertad de elegir el lugar para parir.


Cada vez más, las mujeres atraviesan el parto sufriendo violencia obstétrica de manera directa o indirecta, y quizá hasta sin saberlo, y eso puede traer consecuencias a futuro de manera inconsciente. Es por eso que feministas, parteras, doulas y organizaciones varias, trabajan para que todas las mujeres estén informadas de lo que un médico puede o no hacer en el parto, y para que el parto sea cada vez más de las mujeres y menos de los médicos.

Este texto ilustra lo que en la Semana Mundial por el Parto Respetado se quiere difundir y celebrar:

“Bailo, río, lloro, gozo, muerdo, me pongo a cuatro patas, y de mi boca sale un sonido gutural tan profundo como nunca antes escuché, un sonido que vibra en mi interior con una fuerza desconocida, y que me lleva a la presencia absoluta de mi cuerpo y de mi ser. Puedo luir en el contacto con la tierra y la expansión del universo, es la fuerza de la vida pariéndose a sí misma, mediante la intesidad y el poder de cada inhalación y cada exhalación.

bellos diseños de uñas













BELLOS VESTIDO DE FIESTA








martes, 28 de julio de 2015

¿Quieres saber tu nivel de estrés? Haz este test

El estrés es algo que se sufre comúnmente en nuestra sociedad. La gran mayoría de nosotros, en un momento u otro ha padecido estrés. No tiene porqué estar relacionado únicamente con el ámbito laboral, nuestras situaciones personales también pueden generarnos mucho estrés y tensión.

El estrés tiene diversos niveles. Al principio el estrés te puede activar, pero después de un tiempo, acaba degenerando en agotamiento. Por eso, me ha parecido muy interesante este test relacionado con el nivel de estrés, ya que nos puede dar una pista rápida de cómo estamos.

¿Qué es el estrés?

¿Quieres saber tu nivel de estrés? Haz este test



El estrés ha estado presente en nuestra sociedad desde el principio de los tiempos. Tenemos tendencia a pensar que es algo relativamente nuevo, quizás relacionado con la revolución industrial, pero eso no es cierto. El estrés se desencadena como una reacción de alarma, es una reacción a la adaptación de situaciones que desconocemos o que nos generan inquietud.

Cuando tenemos que enfrentarnos a situaciones difíciles o desconocidas, nuestro cerebro activa una alarma y pone en marcha todo el mecanismo del cuerpo. La respiración se acelera, el corazón late más rápido, los cinco sentidos se agudizan, vemos más y más lejos, el oído se hace más fino, el tacto se sensibiliza, etc.

Las fases según el nivel de estrés

El estrés no surge de un día para otro. El estrés comienza cuando nuestro cuerpo se pone en alerta ante una situación. Ahí empiezan a desencadenarse los efectos. El estrés se divide en estas tres fases:


Fase de alarma: La primera fase es, como se explica en el punto anterior, la primera reacción de alarma lanzada por el cerebro. En esta fase, se desencadenan los síntomas de alerta a nivel físico que nos hacen estar más atentos y en alerta. En esta fase, el nivel de estrés nos da más energía, somos capaces de realizar grandes cosas.

Fase de resistencia: Cuando se desencadena la alarma del estrés y nuestro cuerpo empieza a tener las reacciones que lo acompañan, si no podemos hacer nada para cambiar la situación o resolver el problema, entonces nuestro organismo se mantiene en tensión. Al contrario que en la primera fase, nuestra energía se agota.

Fase de agotamiento: Cuando la fase de resistencia se prolonga durante mucho tiempo, tarde o temprano finaliza en agotamiento o crisis. Es por ello que es de gran importancia aprender a escuchar las señales de nuestro cuerpo y poner remedio a la situación que nos genera un nivel de estrés tan alto, antes de llegar a esta fase.
Mide tu nivel de estrés


El test es muy sencillo, para cada uno de los enunciados listados a continuación, pon al lado el valor que se corresponda con la frecuencia en que suceden en tu vida cada uno de ellos:

0 ? Nunca

1 ? A veces

2 ? Con bastante frecuencia

3 ? Con mucha frecuencia

4 ? Siempre

Al final del artículo, tienes también un PDF descargable para poder imprimir el ejercicio.

Suelo padecer dolores de cabeza o migrañas

Me duele la espalda

Me siento tenso

Padezco trastornos del sueño (me despierto, tengo insomnio?)

Me resfrío o padezco gripes con frecuencia

Tengo la impresión de que nunca tengo tiempo para hacer las cosas

Me siento cansado

El resto de personas me pone nervioso

Suelo olvidarme de las citas

Me siento angustiado

Me cuesta tomas decisiones

Me siento utilizado por otros

Tengo la impresión de que debo controlar muchas cosas al mismo tiempo

Me irrito con facilidad

No me siento respaldado, apoyado

No estoy a gusto conmigo mismo

Ya no me apetece hacer nada

Tengo acné, problemas cutáneos, espinillas?

Tengo la tensión demasiado alta o demasiado baja

El nivel de colesterol es superior al normal

Tengo palpitaciones cardiacas

Tengo trastornos digestivos

Suelo mostrarme impaciente

Suelo mostrarme susceptible

Soy muy exigente, conmigo mismo y con el resto de personas

Me asaltan muchas dudas

No considero que el resto de personas me quieran realmente

Siempre pospongo cosas que debo hacer

Pierdo llaves, documentos, etc.

Tengo dificultades para concentrarme

En la cocina se me queman los platos

Suelo estar distraído

Me siento solo

Cometo errores

Lloro

Me siento diferente al resto

Tiendo a sentir pánico

Pienso que mi vida no tiene sentido

Ya no creo en nada

Como y engordo

No como y adelgazo


El resultado del test

Cada uno de los puntos del test es un síntoma de estrés. Después de hacer el test, suma la puntuación total y comprueba tu nivel de estrés:


Menos de 20: ¡Es genial! En este momento todo te va bien en la vida, tienes una actitud maravillosa para gestionar el estrés, o ¿has hecho trampa?

Entre 20 y 50: Tu nivel de estrés es aceptable. Vigila las señales de alarma para no llegar más lejos.

Entre 50 y 70: Debes tener cuidado, tu nivel de tensión es muy alto y probablemente estés en fase de resistencia. Echa un vistazo a lo que está pasando en tu vida y pon solución a las situaciones que te causan esta tensión.

Entre 70 y 100: Tu resultado es alarmante, el número de síntomas y la frecuencia es muy alto. Empieza a preocuparte por ti mismodebes parar y reflexionar antes de caer en la enfermedad.

Más de 100: La salud es lo primero. Necesitas cambiar de vida o de manera de vivirla ya que no podrás continuar durante mucho tiempo con un nivel de estrés tan elevado sin que tenga consecuencias en tu salud.
Cómo combatir un nivel de estrés muy alto

El estrés sólo trae más estrés. Estos síntomas listados arriba son señales de angustia del organismo. El estrés nos afecta tanto física como psicológicamente.

Escucha tus señales de alarma y actúa para evitarlas. Mueve fichas en tu vida que solucionen las situaciones que te estás generando este nivel de estrés tan alto. Mira por ti, y ponte tú por delante porque es la única manera de que los síntomas que provoca el desarrollo de estrés desaparezcan.

¿Puedes continuar con la situación que te angustia durante mucho tiempo? Efectivamente, puedes no hacer nada y dejar que vayan pasando los días, pero ten presente que si no actúas, tu nivel de estrés no desaparecerá.

Puedes probar técnicas de meditación o mindfulness que te ayudarán a relajarte, pero lo más importante es que pases a la acción y cojas las riendas de tu vida.

sábado, 25 de julio de 2015

Receta Rapida para este 14 de Febrero


Rollitos de jamón y queso








Esto si que es una receta de lo más facilita, muy sencilla de preparar, crujiente por fuera y con el queso blandito por dentro. Es una receta parecida a los flamenquines, pero en vez de poner lomo, ponemos jamón, el relleno puede ser a vuestro gusto.


Una receta que gusta mucho a los peques y acompañado de una ensalada o patatas, queda un plato estupendo.

Además también es una receta de aprovechamiento, a veces va quedando jamón dulce por la nevera y si no lo utilizamos enseguida se estropea, y así es una manera de aprovecharlo y podemos congelarlo.

Ingredientes:


Jamón
Lonchas de queso 
Huevos
Pan rallado
Aceite para freír
Preparación:
Extenderemos el jamón dulce y colocaremos una loncha de queso.


Rollitos de jamón y queso

Los iremos enrollando,
Rollitos de jamón y queso

Así hasta tener todos listos.

Rollitos de jamón y queso


Rollitos de jamón y queso

Pasaremos los rollitos por el huevo batido.


                         Rollitos de jamón y queso 



Luego por el pan rallado.






Lo iremos poniendo en un plato hasta que estén todos.

Rollitos de jamón y queso



En una sartén con aceite bien caliente, los iremos friendo.

Rollitos de jamón y queso



Los sacaremos y los pasaremos a un plato con un papel para que absorba el aceite que sobra.

Rollitos de jamón y queso

miércoles, 22 de julio de 2015

Comienza tus días de la mejor manera

Aprende a ver el lado positivo de las cosas.

La manera en la que pensamos afecta directamente nuestra salud y actitud ante la vida en maneras que ni te imaginas.
Es sumamente importante que, si quieres disfrutar y vivir feliz, no te llenes de sentimientos negativos y quejas todo el tiempo. Está bien desahogarte, pero no vivas haciendo comentarios pesimistas todo el tiempo.

Te proponemos estos 5 pensamientos para que mejores tu actitud día a día:

1. Hoy todo saldrá bien
A veces con tanta tarea, problemas en casa y en la escuela es muy fácil desesperarnos, pero ¡tienes que relajarte! Da lo mismo cuantos deberes tengas, o si tendrás que correr para llegar, o si alguien se comió tu desayuno (¡auch!). Debes declarar que no importa lo que esté pasando, el día aún tiene más por mostrarte. Y ¡hoy será excepcional! Mantén tu mente abierta a sorprenderte, y no te alteres de más.

dancing animated GIF

2. Eres valiosa

Muchas veces te pasas la vida pensando que no vales ni la mitad de cosas buenas que te pasan. Pues no: mereces todo lo bueno y mucho más. Debes tener en cuenta esta verdad, pues no importa si el resto lo sabe. Mientras tú no estés consciente de ello, no sirve de nada. Cuando tengas un pequeño triunfo en tu día, reconoce que fue fruto de tu esfuerzo.


ariana grande animated GIF

3. El lado bueno de las cosas

Así de simple. Deja de mirar el vaso medio vacío. La verdad, tampoco se trata de ser ilusa. Es sobre ser objetiva. Ya dicen por ahí que no hay mal que por bien no venga, y está comprobado.

love animated GIF

4. Agradece lo que tienes

Por estar viendo qué nos falta, no nos damos cuenta de lo afortunadas que somos. Puede ser un pequeño detalle, incluso lo que no creas que es bueno. Agradece estar viva, tener amigas, a tu familia ... verás que comenzarás a ver las cosas de otra manera.

happy animated GIF

5. Deja de quejarte por todo
Mientras estemos constantemente pensando en lo malo de las cosas, no podremos sentir que es algo bueno, que nos marcará positivamente en algún momento. Sal de tu cabeza quejumbrosa, porque no sólo te estás haciendo daño a ti, sino a todos los que te rodean.
shocked animated GIF

Cómo aplicar los polvos de sol

Uno de los trends de maquillaje veraniego son sin duda los polvos de sol, que le dan a tu rostro una apariencia dorada en fa, sin necesidad de broncearte por horas. ¿Sabes cómo usarlos?

Olvídate del tono pálido con los polvos de sol. Foto: iStock
Si tu tono natural no es bronceado, aplica los polvos con una brocha gruesa de pelo fino sobre las zonas clave: frente, nariz, pómulos y barbilla; los movimientos pueden ser circulares o ascendentes y descendentes, difuminándolos perfecto. No recargues mucho la brocha para que el acabado que obtengas sea ligero y natural.

En caso de que tu tono natural sí sea bronceado o hayas conseguido un color envidiable al irte a la playa, esparce los polvos con la brocha en todo tu rostro con movimientos suaves.

Si vas a ponerte una blusa o vestido con escote, un buen tip es que apliques los polvos en el cuello, hombros y pecho, para que el tono de estas zonas y de tu rostro hagan match.

Lo ideal en ambos casos es que apliques los polvos de sol tras ponerte tu crema, sin usar base de maquillaje, para que no parezca que tu rostro está cubierto por una plasta y se vea radiante a full. Bien dicen "menos es más".

Para que tu makeup sea digno de 10, te aconsejamos no cargarlo, usa enchinador y rímel en tus ojos, y en cuanto a tus labios, opta por un gloss nude o un lipstick coral, así lo que resaltará será el bronceado de los polvos de sol.



lunes, 13 de julio de 2015

Cómo controlar el enojo

Demasiado a menudo subestimamos la rapidez con que cambian nuestros sentimientos porque subestimamos nuestra propia capacidad para cambiarlos.” -David Gilbert.

Se suele decir que algunas de las características de nuestra personalidad son heredadas de los padres, pero también se piensa que a través de nuestra vida podemos aprender a controlar las emociones antes que se nos salgan de las manos. Sin embargo muchas veces nos dejamos llevar por las emociones del momento y no podemos o no queremos controlarlas.

Cuando nos enojamos dejamos salir una energía increíble que muchas veces no podemos ocultar aunque pongamos esfuerzo en ello, el enojo surge a consecuencia de situaciones que nos causan malestar y/o circunstancias desagradables como una humillación, para dar un ejemplo de las muchas causas que puede provocarnos enfado, y que a la vista de otras personas pueden parecer insignificantes.
 Puede suceder que tengamos más tendencia al enojo cuando nos sentimos cansadas, bajo un fuerte estrés o sencillamente porque algunas veces estamos más sensibles de lo acostumbrado, y lo que en determinado momento nos provoca enojo, en otro momento podría no afectarnos.

En un momento de cólera hay un sentimiento de excitación y necesitamos tomarnos nuestro tiempo para que esa excitación desaparezca, muchas veces es necesario recluirnos en nuestra recámara o en un lugar a solas, alejadas de las personas o cosas con quienes sentimos enfado, para evitar perder el control saber como actuar, para no decir o hacer cosas de las que mas tarde podríamos arrepentirnos, o por el contrario, se es otra persona que esta experimentando ese enojo sin ninguna razón aparente, es mejor darle su espacio para que se calme, para no contrariarla aun mas.

Cuando experimentamos un episodio de enojo es mucho mas difícil controlar nuestras emociones, frustraciones y muy pocas veces podemos tomar una decisión adecuada, porque actuamos por impulso o por la emoción del momento, para darnos cuenta más tarde que el enojo que en su momento sentimos fue más grande al motivo que nos lo provocó. Muchas veces pensamos que al enojarnos podemos descargar la rabia o frustraciones que se han venido acumulando por algún tiempo, por lo mismo no intentamos reprimir esa emoción o sentimiento de enojo, para darnos cuenta más tarde que no sentimos un alivio sino tan sólo un desahogo momentáneo.
Algunas sugerencias para controlar el enojo.

Qué hacer para controlar el enojo:

  • Analizar la situación con la mayor tranquilidad posible.
  • Pensar antes de actuar.
  • Estar conscientes de lo que estamos sintiendo en esos momentos.
  • No dejarnos llevar por la emoción del momento.
  • Restarle importancia a la situación, hasta donde sea posible.
  • Reflexionar si la causa del enojo no es un malentendido.
  • No dejar que un motivo de enojo se vuelva obsesión.
  • Tratar de ver la situación desde el punto de vista de la otra persona.
  • Utilizar las palabras adecuadas “yo siento”, “yo creo”, “yo quiero”… en lugar de culpar a otras personas.
Vale la pena tomar en cuenta que el enojo es un emoción normal y muchas veces es conveniente y hasta aconsejable demostrarlo sin perder el control o sin extralimitarnos para dejar claro nuestro desacuerdo. Para poner un ejemplo podríamos hablar de nuestros hijos, que muchas veces se sienten con el derecho de minar nuestra autoridad y/o de faltar al respeto de sus mayores, es bien sabido que el enojo es difícil de controlar, porque aunque no lo queramos o no nos guste nos encontramos diariamente con personas y/o circunstancias desde las mas insignificantes, hasta las más complicadas, como sentirnos molestas por que nuestro cabello no se acomoda, o porque se nos quebró un uña, hasta una discusión con nuestra pareja.

Tener control sobre nuestras reacciones no es lo mismo que reprimir lo que estamos sintiendo, pero haciendo un esfuerzo,  podemos evitar que el enojo se haga violento y nos haga vociferar estruendosamente lo que en nuestro estado normal no haríamos,
porque muchas veces, el silencio es mas elocuente que los gritos y las palabras altisonantes provocados por la ira y nuestro descontento, no debemos olvidar que antes de actuar y de hablar, debemos contar hasta diez.

Cualquiera que sea al caso o la razón del enojo, debemos esforzarnos en buscar el diálogo, no debemos callar las razones por las que nos sentimos mal y con enfado, pues se sabe que expresarnos es fundamental, muchas son las personas que tienen por norma o habito, dar rienda suelta al enojo, es una habito que se puede romper, si aprendemos primero a razonar y tratar de encontrar lo que nos hace enojar y aprender a manejarlo de una manera que no perjudique o haga mas grande el conflicto o lo que pensamos que es un conflicto.

Podemos aprender a controlar nuestras emociones, y cuando lo hagamos nosotras mismas seremos las más beneficiadas con ello. Controlar nuestras emociones podría hacer una diferencia enorme en nuestro entorno y en nuestra vida en general.

Con el cariño de siempre:
Amanecer cautiva del amor.