Abuelos que cuidan a sus nietos dejan huellas en su alma y corazón
En la
tierra también existen ángeles, seres que sabemos que pase lo que pasen siempre
estarán dispuestos a echarnos una mano, escucharnos, alentarnos y que por sobre
todas las cosas no dejarán de amarnos. No, no estamos hablando de los padres
sino de los abuelos, esos seres increíbles que representan
gran parte de lo que somos, quienes terminan convirtiéndose en nuestras
personas favoritas y quienes siempre nos ofrecen un lugar no solo en su
corazón sino también en su hogar, en el que siempre sentimos una gran
calidez.
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Los abuelos siempre se
las terminan ingeniando para sacar lo mejor de nosotros. Son personas con las
que podemos desahogar todas nuestras tristezas y sabemos que al final del día
nos otorgarán el mejor consejo y por supuesto, un abrazo que nos dice que todo
estará bien. Terminan convirtiéndose en nuestros protectores pero también en
nuestros cómplices. Grandes amigos que nunca nos habrán de juzgar, que
conocen a la perfección nuestro interior y aun así continúan apostando por
nosotros. Son los mejores narradores de historias fantásticas y gran parte
de los increíbles recuerdos que tenemos se los debemos a ellos. Creo que todos
quisiéramos que fuesen eternos, por eso debemos aprovecharlos al máximo el
tiempo que tenemos la dicha de tenerlos entre nosotros y demostrarles todo
nuestro amor, admiración y respeto.
Los abuelos siempre son las personas que nos
enseñan a tener paciencia, nos inspiran mayor confianza lo cual nos ayuda a
abrirnos completamente y sacar todo lo que tenemos el interior, aquello que no
nos deja dormir o lo que está dentro de nuestro corazón. Son maravillosos
seres que nos ayudan a enderezar el camino y es que tienden a corregirnos de
una manera especial y muy diferente a la de nuestros padres, además, nos
ayudan a ser más críticos con respecto a nosotros mismos. Simplemente son los
mejores seres del mundo entero.
Los abuelos también son
el mejor apoyo emocional que tenemos cuando la familia atraviesa por una crisis
o simplemente nuestros padres tienen muchos problemas. Son el mejor tesoro
que tendremos en toda nuestra vida, siempre incondicionales a la hora de
ayudarnos, siempre guardando nuestros secretos y siempre los mejores
psicólogos que nos ayudan a superar lo que sea, incluso muchas veces la muerte
de uno de nuestros padres o la separación de estos.
Los abuelos dejan una
huella en el corazón imborrable, un sentimiento tan profundo en el corazón que
con nada se compara. Nos termina compartiendo sus mejores experiencias y son
las mismas que algún día compartiremos con nuestros hijos, pues aunque
ellos partan, estas historias se quedan para siempre con nosotros.
Por alguna extraña razón
siempre terminan viendo nuestro lado positivo, nos idolatran y tal vez de
manera inconsciente o su amor, nos termina haciendo que nos esforcemos por ser
mejores, tal vez solo por ello. Pues ante sus ojos todos nuestros fallos y
defectos desaparecen y así como ellos lo creen, nos convencemos de que
somos los mejores y ese mismo pensamiento nos termina impulsando a
verdaderamente serlo.
Así como ellos aportan
mucho a nuestra vida, los nietos aportamos vitalidad a su vida, alegría,
energía y muchísimo amor, se dice que somos su mayor sostén y motivación para
seguir en pie. Para ellos el cuidar de sus nietos significa mucho, pues es
como volver a e-descubrir el mundo pero ahora con mayor inocencia, amor
incondicional y asombro. Es como volver a ser padres pero ahora la tarea
principal no es educar sino consentirlos, disfrutar cada momento y llenarlos de
amor.
Su amor es tan infinito
que lo demuestran de una u otra forma. Este mismo se ve reflejado incluso en
las más pequeñas acciones o detalles que terminan siendo para nosotros las más
grandes muestras de amor que nunca recibiremos. Toda esta generosidad, ternura
e incondicionalidad, termina siendo percibida por los nietos quienes no tienen
más forma de reaccionar que mostrando también mucho amor hacia ellos. Y
cuando tristemente estos llegan a faltar, una parte de nosotros parece morir
también. No se extrañan esos detalles sino la calidez de un abrazo, las
palabras, las historias, las sonrisas, la sabiduría y sobre todo el amor.
Muchos han tenido la
fortuna de ser criados por sus abuelos, entonces de todo lo que se ha
mencionado han recibido el doble o el triple y son los que mejor saben de la
importancia de ellos y el impacto que llegan a tener en la vida de uno. Los
abuelos son el mayor reflejo de lo que es el amor puro e incondicional. Estos
dejan una huella en el alma que jamás se habrá de borrar. Y toda la sabiduría
adquirida gracias a ellos nos termina acompañando durante toda nuestra vida, es
un escudo que nos protege y nos alienta a seguir adelante, así como ellos
siempre nos ensañaron.
Si aún tienes la dicha
de tener a tus abuelos con vida ¡valóralos! Cuida de ellos, visítalos, hazles
compañía y no esperes a que el día de mañana la vida te los arrebate para decir
¨si hubiera…¨ o para lamentarte por el tiempo que no les dedicaste. COMPARTE
con tus amigos en honor a esos ángeles que nos dan amor infinito.

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