Un día, mi hermana lloraba en su habitación... Con mucha nostalgia,
observé que mi padre se le acercó y le preguntó el motivo de su tristeza. Los
escuché hablando por horas, pero hubo una frase tan especial que dijo mi padre
esa tarde, que hasta el día de hoy, 18 años más tarde, la recuerdo cada mañana
y me llena de fuerza.
Mi padre acariciándole el
rostro, le dijo: "Hija mía, enamórate
de un Gran Hombre y no volverás a llorar" …
Me pregunte tantas veces, cuál
era la fórmula exacta para llegar a ser ese gran hombre y no dejarme vencer por
las pequeñeces. Conforme pasan los años, descubrimos que si tan solo todos los
hombres lucháramos por ser grandes de espíritu, grandes de alma y grandes de
corazón... ¡el mundo sería completamente distinto!.
Aprendí que un Gran Hombre no es
aquel que compra todo lo que desea, pues hay tantos que compran hasta el cariño
y el respeto de quienes les rodean. Mi padre le decía: "No busques a un
hombre que solo hable de sí mismo, sin preocuparse por ti, ni a aquel que se
pase las horas halagando sus propios logros. No te aferres a un hombre que te
critique y te diga lo mal que te ves, o lo mucho que deberías cambiar.
¿Para qué quieres a un hombre que te abandonará si no cambias, por un
cabello más claro, por unos ojos de otro color, o por un cuerpo más esbelto, si
no supo admirar la verdadera belleza que hay en ti?" Cuantas veces me dejé
llevar por la superficialidad de las cosas, haciendo a un lado a quienes
realmente me entregaban su sinceridad e integridad.
Me costó trabajo comprender! que un GRAN HOMBRE no es el que llega más
alto, ni el que tiene más dinero, casa, carro, ni el que vive rodeado de
mujeres, ni mucho menos el más guapo.
Un verdadero y gran hombre es aquel ser humano lleno de transparencia,
que no oculta sus verdaderos sentimientos ni se refugia en vicios y cortinas de
humo, es el que abre su corazón sin rechazar la realidad, es quien admira a una
mujer por sus cimientos morales y grandeza interior.
Un Gran Hombre, es que el camina
de frente contigo de la mano, sin bajar la mirada, es aquel que no miente y sabe hacerte llorar , el que da su vida por una sonrisa tuya pues su felicidad es su felicidad.
Hoy mi hermana está felizmente
casada, y ese Gran Hombre con quien se caso no era ni el más popular, ni el más
perseguido, ni el más solicitado, ni mucho menos el más adinerado. Ese Gran
Hombre es quien simplemente nunca la hizo llorar, es quien la hace sonreír por
lo mucho que han logrado juntos, por todos sus recuerdos, por cada alegría que
comparten y por esos tres hijas que llenan sus vidas.
Ese Gran Hombre, ama tanto a mi hermana que no se cansa de besar sus
manos, y mucho menos sus labios. La quiere por quien ella es... y por lo que
son cuando están juntos...
Así que si te vas a Enamorar que sea de un Gran Hombre


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