una y otra vez, todo por este amor desmesurado que siento por ti se vuelve en profunda tristeza y soledad, porque siempre vuelves a alejarte de mí, dejándome sola. Después regresas, devolviéndolea todo mi ser la ilusión y los sueños de que será para siempre, que nunca más te irás de mi lado.
¡Pero son utopías! Tan sólo utopías de esta mente loca que se empeña en seguir tu sendero, de seguir tus huellas y permanecer a tu lado, adherida a ti. Lo que debería hacer es construir mi mundo, construir mi camino para salir adelante y dejarte atrás junto a toda esta inseguridad que me hace sufrir.
¡Quiero emerger de esta insana rutina, debo hacerlo! No me importa cuánto tenga que luchar para dejar atrás lo que me lastima, si de verdad me amases y si tu amor realmente fuese sincero, no me harías llorar.
Dime, ¿por qué me haces llorar? Este corazón fue tuyo y no supiste valorarlo. Sí, este amor fue sincero e incondicional, pero no supiste valorarlo, y mucho menos corresponderlo. De hoy en adelante, ya no podrás darme nuevos motivos para llorar: Hoy, en el transcurso de las horas pensaré en todas esas cosas que te di y que me hicieron amarte. Hoy, dejaré atrás los sinsabores y las melancolías, sólo conservaré en mi mente los momentos bellos compartidos. ¡Pero ya nunca más me olvidaré de todo lo que me ha hecho llorar! Ya no seré una ilusa, ni te seguiré creyendo cando vuelvas otra vez a mí. He llorado, pero se acabó: Después de haber desahogado mi sentir, mi dolor, y la pena que me embarga al tener que dejarte, levantaré la frente, me haré sentir como lo que soy: Una increíble y bella mujer que ha caído, pero que tiene una entereza y fuerza necesaria para saber el momento preciso en el que debe levantarse y caminar con la cabeza bien alta.
¡

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