Terminar
con alguien también tiene que ver con el ego, las costumbres y otras
cosas que no necesariamente son sentimentales y a veces son más
vicerales y auténticas que el sentimiento en sí.
Terminar
una relación, siempre va de la mano con lo que ya sabemos: estar
triste, llorar, odiar, estar más triste, algunos actos patéticos hasta
que logras -ojalá lo más pronto posible- recuperarte y seguir con tu
vida.
Y si hablamos de por qué, pero de exactamente por qué nos ponemos tristes, creo firmemente que hay infinitas cosas que las que uno pensó desde el sentimiento a secas. Por ejemplo:
Te duele el ego:
Cuando alguien te patea o tú lo
pateas, viene un vacío terrible ¿Por qué? ¿No eres tan bacán acaso? ¿Por
qué ya no te quiere a tí? Insisto: claro que hay sentimientos
involucrados, pero gustarle a un otro, ser importante para un otro,
también tiene mucho que ver con tu autoestima o cómo te paras frente al
mundo. Estoy súper convencida que mucho del dolor de terminar, tiene que
ver con que lo primero pateado no eres tú ni tu trasero, sino el ego,
ese de mantener una relación, de llevar a alguien de la mano, de tener a
alguien que influyes y armas proyectos. Peor aún si hay relaciones con
otras personas involucradas ¿Que tiene ella/ él que no tenga yo? Aunque
uno no lo diga, es una pregunta frecuente en la cabeza.Las costumbres:
Querámoslo o no, somos seres de
ritos. Nos acostumbramos a tener a alguien al lado, nos resulta cómodo, a
tal nivel que más de alguna vez nos quedamos ahí por la lata que
significaría volver a empezar, volver a buscar. Se nos estanca la
actitud de conquista, si total estamos con alguien que ya nos quiere
así. A muchos no les gusta o no se acostumbran a estar solos, y por eso
mismo no acaban con relaciones que no les gustan, sólo por no terminar.
El grupo:
O comparten los mismos amigos, frecuentan los mismos
espacios o te llevas demasiado bien con la familia. Muchas veces
terminar con él tiene harto de cortar con un círculo de lazos, aunque no
quieras y no tenga tampoco por ser así. Pero a veces estos ex se mueven
en lugares similares. Como por ejemplo, cuando era costumbre ir donde
la tía Carlota los domingos y jugar play con los primos, eso pasa.
Cuando decidieron comprar un perro y le pusieron nombre, pasa. Cuando
eres amiga de sus amigos o hasta trabajan juntos, pasa. A todos nos
pasa. Un ratito más que sea. O dejas de ver a gente, o dejas de ir al
mismo barcito de siempre o dejas el taller en que están juntos. Y como
da pena, en algunos casos terminar se dilata demasiado o se vuelve un
infierno justamente por este punto.
Seguridad:
Ya sea emocional, económica, familiar, estar con
alguien significa que te planteas de cierta manera ante la vida y
ciertas situaciones. Cuando estás con alguien piensas distinto a cuando
estás sol@. Perder eso te desastabiliza más que un terremoto grado 9 y
con maremoto. Pero se puede estar solo, se puede volver a empezar, se
puede avanzar. Es cosa de cuántas ganas quieras de estar bien tú y los
tuyos (como los que tienen hijos o los que son demasiado dependientes
económicamente). Muchos han podido, muchas han podido solas ¿Por qué tú
no?
No fuiste capaz:
El creer que en una relación más cosas dependen de
tí que de otra persona (y no de ambos por igual) hace pensar que
habiendo hecho más (o de menos), las cosas podrían haber sido mejores. Y
claro, probablemente -eres human@- hay cosas que no hiciste o que
hiciste mal, pero la tecnología todavía no está tan avanzada como para
hacernos volver en el tiempo. Lo que pasó, ya fue. Aunque cueste. Pero
ya fue. Y para bien o para mal no puedes hacer mucho por eso que ya fue.
Además, por algo ya fue. Pero igual viene eso, como de querer ser capaz
de solucionar las cosas, de esforzarse porque quieres a la persona o
porque te cuesta decir que de verdad, no fuiste capaz de mantener esa
relación, aunque suena mejor pensarlo en plural.
Obvio que terminar una relación tiene que ver con
los sentimientos, pero estoy segura que hay más. Siempre. Cosas que a
veces no queremos ver y que, personalmente, pienso más vicerales y
auténticas que sólo que querías a alguien y por eso te duele un fin.
Porque siempre, siempre hay mucho más involucrado.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario