jueves, 9 de febrero de 2017

Del Amor a la costumbre…..



Del  Amor a la costumbre…..

Con el pasar del tiempo corremos el riesgo de dejar la puerta abierta a la monotonía y el aburrimiento. Con el paso de los años y la convivencia constante podemos perder la magia inicial que sentíamos y la capacidad de asombro hacia la otra persona puede verse mermada. Por ello es importante desarrollar la capacidad de mantener viva la llama del amor y evitar que esa relación llena de entusiasmo, compromiso y felicidad se convierta en sólo una costumbre en donde la presencia de nuestra pareja sea únicamente una necesidad de contar con alguien a quien acudir en ciertos momentos. Se necesita ser muy maduro para sobrellevar un enlace de años y hacer que se mantenga viva. “Es mucho más complejo: se debe aprender a manejar la vida sexual y afectiva, la salud y la responsabilidad de forma equilibrada, sin dejar que ninguno de estos aspectos lleguen a agobiar.


El secreto para evadir la rutina es alimentar lo que sentimos cada día con pequeños o grandes detalles que demuestren amor. Eso sí, se necesita mucha voluntad.
Te has preguntado alguna vez:
¿Cuánta falta me hace esta persona?, ¿por qué?,
 ¿Temo quedarme sola y no tener compañía?,
¿Realmente me hace falta sentir sus abrazos, caricias, besos y su amor?


El lazo afectivo entre dos personas se genera desde la atracción y un principio denominado enamoramiento, que es la etapa más simpática y bonita que tiene la pareja, en la que puede expresar con facilidad sus sentimientos. Lo difícil llega después, poder mantenerlos constantes a lo largo del tiempo. “La costumbre es el proceso en el cual dos personas están juntas, pero sin una visión en común. Simplemente entienden esta unión como una especie de acompañamiento y lo afectivo pasa a segundo plano o se llega a  perder por completo”, aclara.
 Para renovar constantemente el programa de vida diario para que no se convierta en una costumbre. “Por ejemplo, si se juntan después del trabajo para recoger a los niños de la escuela  a una hora determinada, todos los días, quizá en alguna ocasión puedan pedirle el favor a la abuela e irse juntos y solos a almorzar fuera de casa”.
En lugar de cenar a las 7.00 pm todos los días con los pequeños, se les pueda dar la comida antes y luego mandarlos a la cama para preparar una romántica cena sólo para dos, sin descuidar a la familia.



De lo que se trata es de ingeniar detalles que aviven el fuego de la pasión y dar demostraciones de amor sin dejar que el matrimonio caiga en el aburrimiento y la resignación de la costumbre.
Recuerda lo que te enamoró de él y úsalo para afianzar la unión. Por ejemplo, si amabas la comunicación que había, ve las formas de reformularla.
Inventa cosas nuevas y busca los detalles. Crea tus propias herramientas para salir de la rutina y no dejar que se apague el amor.

Ambos pueden poner de su parte para hacer que el amor, las ganas de estar el uno con el otro y la necesidad de recuperarse esté latente.






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