Siempre estoy esperando que me llames, pasan
las horas y nada sé de ti, me duele mucho vivir así, en la incertidumbre de
saber si me llamarás o no…
Y así hay muchas historias, estamos pegadas a los
teléfonos esperando recibir una llamada de esa “persona” que ocupa todo nuestro
tiempo y nuestra cabeza. Pero debemos ser más inteligentes, no podemos pasar
nuestro tiempo al lado de un aparato en espera de recibir una llamada. Si
realmente le interesamos a esa persona en algún momento nos llamará, no nos
hagamos presas de un teléfono, nuestra vida debe seguir adelante.
Yo
sé que es doloroso, sobre todo si hemos apostado fuertemente por esa relación…
Pero para que tu agonía no sea tanta, no tiene nada de malo que tu también des
un paso y lo llames. Eso de que no puede atenderte o que no puedes llamar a
ciertas horas no es algo que debería ser para ti. Se supone que te ama tanto
como tú a él, porque si es lo contrario a lo que te estoy diciendo, yo me replantaría
esta relación. Es muy triste estar a la espera de una llamada de teléfono…
Es
triste, y la vida pareciera que se nos va de las manos, o que no tenemos ganas
de nada… si nos falta esa llamada, ¿verdad?
Amiga,
si estás viviendo un caso así, sé directa y pregúntale qué hora son aquellas en
las que tú puedes llamarle, o las horas en las que te llamará. Debes afrontarlo
porque tú tienes una vida fuera de él, y no debes permitir que parezca que toda
tu vida gira en torno a él (aunque efectivamente así sea).
Hay
que ser valiente y tener dignidad, si no te llama y no hace nada por hablar
contigo pregunta el porqué, y si no obtienes respuesta pregúntate qué haces al
lado de alguien que no está pendiente de ti. Creo y sé que vales mucho más que
una llamada o una migaja de amor. Eso no, amiga, o es todo o es nada.

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