sábado, 25 de febrero de 2017

¿Vale la pena sufrir tanto por alguien que no vale nada?


¿No puedes olvidar a quién te lastimó mujer?,

Hay quizá algún  ingrediente mágico, que engloba la cultura y el saber ancestral de tu corazón: ¡Atrévete a probar esta técnica infalible! Siéntate cómodamente en un sillón, vamos a tratar de relajar tu cuerpo y tu mente. Suelta tu cuerpo, déjalo que el sillón cargue con él, estira tus piernas, descansa tu brazos y manos sobre tus muslos, abre tus puños, no vas a golpear a nadie, solamente vamos a poner tus pensamientos en orden aquí y ahora, des tensiona tus hombros, déjalos caer.

 Cierra tus ojos y observa detenidamente cada parte de tu cuerpo, nada debe molestarte. ¡Hey; tu frente!, ¿tienes el ceño fruncido?, relájelo y pon atención al sonido que los ríos de tu sangre emiten por tus venas llegando hacia tus oídos. ¿Estás lista?, vamos a empezar un sencillo ejercicio de respiración.
Vamos, Anímate mujer… ¡no tengas miedo!, lo peor que te pueda pasar es que te quedes felizmente dormida, y ¿qué?, mucho mejor. Vas a empezar inhalando por la nariz suavemente hasta que tus pulmones se llenen de aire, suelta el vientre no lo mantengas apretado. Trata de retener el aire un momentito y posteriormente exhala por la boca lentamente, ¿de acuerdo?.¡Bravo… lo haces muy bien!

Vamos a repetir ahora la inhalación nuevamente. Aspira suave, lenta, pausadamente todo el aire posible que le quepan a tus pulmones, suelta la barriga para que le quepa más aire a tus pulmones, retén unos segundos el aire, y exhala delicadamente poco a poco todo el aire por tu boca. Repite 10 veces la misma operación, y cuando hayas terminado, te darás cuenta de que tu cerebro está perfectamente oxigenado, armonizado con las demás partes de tu organismo, quien se siente ahora pleno y felizmente relajado.

Ahora tratarás de proyectar en tu mente, la película de tu vida. Trata de recordar todo lo que has vivido desde que eras pequeñita, y observarás que cuando lleguen los momentos felices sonreirás, pero cuando lleguen los momentos amargos, detendrás tu cinta y cortarás el pedacito de lo negativo que viviste y lo tiras al cesto de la basura, y pegarás la cinta con el siguiente momento feliz que llegue a tu mente.

Así sucesivamente lo harás hasta que termines de proyectar toda la cinta que te aseguro amiga mujer, que quedará bien reducida al final. Pues generalmente son muchos más los momentos amargos que los felices que vivimos en la vida. Si esta simple técnica la repites alrededor de una o dos semanas ininterrumpidamente todos los días, te aseguro que quedarás liberada de muchos dolores, principalmente de los más fuertes, de los más densos, de aquellos que han dejado grietas en tu alma, y tu alma se sentirá feliz, reconfortada, animada, valiente, segura, hermosa, dispuesta y agradecida.


Amar no es malo por supuesto amigas, lo malo es cuando aquel amor se desvirtúa convirtiéndose en un capricho, una obsesión enfermiza, una brega y una monserga constante y repetida, y yo me pregunto: ¿Vale la pena sufrir tanto por alguien que no vale nada? 

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