domingo, 12 de marzo de 2017

Carta abierta para mi ex mejores amigas



No cualquier persona que se atraviesa por tu vida puede ser considerada como ‘mejor amiga’ y no es solo porque si existen personas que realmente marca tu corazón y tu vida y algunas veces eres tan afortunada que no solo tienes una, Dios te bendice con dos .




Yo había encontrado a mi mejor amiga para siempre, o al menos esos pensaba. Las conocí en el segundo año de la Universidad, y compartimos momentos inolvidables. Eran como mi hermanas, sólo que de otra madre. Todo era perfecto entre nosotras, pero un día, no estaba más. No sé si fueron las múltiples ocupaciones que la vida nos trajo, o simplemente que cada quien siguió un camino diferente, pero hay tantas cosas que quiero que sepan, que he decidido hacerles esta carta.

Queridas extrañas:
Las echo de menos sé que cada una leerán esta carta por separado pero necesito que ambas sepan que el sentimiento  que sientes es para ambas que las extraño a las dos y que la mejor etapa de mi vida la viví junto a ustedes dos. Echo de menos los mensajes de texto que nos enviábamos sobre cualquier cosa estúpida que sucedía en nuestra vida.

 Extraño la manera en que las personas me preguntaban dónde estaban cuando no iban  conmigo porque todos sabían que no podíamos salir sin la otra. Echo de menos reír con ustedes  de todos nuestros chistes. Echo de menos enviarnos Snapchats vergonzosos y nuestro video llamadas desde el baño. Echo de menos que con una sola mirada sabíamos lo que estábamos pensando exactamente. 

También extraño a su familias y la forma en que solías ponerme al tanto de cada acontecimiento que te sucedía con ellos. Echo de menos saber que siempre estaban ahí para mí, para apoyarme, sin importar qué tan mala podía ser la situación. Yo siempre sabía que ahí estarían usted con los pleitos con mi hermana, la melancolía de tener a mi madre cerca, para celebrar conmigo si pasaba finalmente una clase. Extraño a mi personas favoritas, a mi otra mitad… a mi mejores amiga.







No me gusta que las personas me pregunten cómo están ustedes, porque realmente no lo sé. Odio que nuestras conversaciones que una vez solían ser tan naturales y aparentemente interminables, ahora sólo estén llenas de incómodos silencios. No me gusta que sus caras, la caras que estaba tan acostumbrada a ver todos los días y a todas horas, se haya convertido en una más entre la multitud. Odio que ahora podemos durar días sin hablarnos y que la mayoría de nuestras conversaciones empiecen con un: “Siento que no hayamos hablado antes”. Prometo llamarte más seguido y que no sea realidad…

Estoy enojada con nosotras por dejar que nuestra amistad se haya convertido en esto. ¿Qué nos pasó? ¿Cómo es que dejamos de vernos? ¿Cómo no pudimos darnos cuenta a tiempo de que esto se estaba terminando? Estoy enojada con muestras porque no luchamos más duro por la amistad que teníamos. No éramos como la mayoría de las amigas. Era una amistad que ni tú ni yo esperábamos que algún día podría tener un final. Éramos nosotras contra el mundo, y ahora no somos nada. Estoy molesta con nosotras porque dejamos que nuestra amistad se convirtiera en nada más que recuerdos.
Estoy triste porque no sé a dónde ir a partir de ahora. No sé que decir. Realmente no pasó nada para que todo haya cambiado, así que ¿cómo solucionarlo?, ¿qué puedo hacer con este terrible anhelo de que no se vayan?, ¿cómo puedo evitar la terrible sensación de saber que ya nunca me llamarán? ¿Cómo podemos encontrar una solución que recupere nuestra amistad con la misma facilidad con la que nos separamos?



Tengo miedo de que no podamos arreglar las cosas y al final no haya sido para siempre. Tengo miedo de que de ahora en adelante ustedes ya no seas parte de mi vida. Tengo miedo de que ustedes no recuerdes con cariño nuestra amistad como lo hago yo. De que nuestra falta de futuro no les duela tanto como a mí me duele. Tengo miedo de que no me extrañes tanto como yo las echó de menos.


Sin embargo, incluso si no es el caso, yo no renuncio a la esperanza de que algún día nuestros caminos se vuelvan a unir, no importa lo difícil que parezca ahora. Nunca voy a dejar de preocuparme por ustedes, ni dejaré de desearte el bien en su vida. En silencio voy a sonreír desde mi lugar mientras avanzamos por el mundo. Ustedes siempre tendrás un lugar muy especial en mi corazón, a pesar de que yo no tenga uno en el suyo. Nunca voy a dejar de recordar nuestra amistad con cariño y siempre diré que, conocerte, ha sido una de las mejores cosas que me han sucedido.

No sé qué es lo que nos depara el futuro, pero sí sé un cosa: nunca voy a encontrar unas amigas como ustedes
Gracias por todo. Las echo de menos más de lo que jamás creí.


Les deseo todo lo mejor,
Su ex mejor amiga.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario