domingo, 26 de febrero de 2017

Si él no hace nada por ti, ¿por qué seguir con él?


Cuando dejas todo por seguir ese maravilloso amor, todo es perfecto, hasta que te das cuenta que algo no está funcionando: te sientes morir, que lo has perdido todo, hasta tus años de juventud… Pero es mejor empezar de nuevo que seguir con alguien que no mueve un dedo para hacer que tu vida sea mejor, es mejor romper con él que seguir sintiéndote totalmente anulada por él.

Si esta es tu situación, puede que ya sea hora de que comiences a tomar las riendas de tu propia vida. – “Lo hago todo por él” – Y pensar que al conocerlo sentiste que era el amor de tu vida, que la soledad se había alejado y te entregaste por entero a esa relación…  a ese amor que hizo sacar de dentro de ti los más dulces sentimientos, te llevó a esmerarte día a día por darle esa calidad de amor que debe existir en cada relación, en cada pareja que se ama y se respeta… le complaciste los más grandes y pequeños detalles que le hicieron sentir que tenía a la mujer perfecta, la mujer que dejó a un lado sus metas personales, sus propios sueños e ilusiones por entregarse enteramente a él, a ese amor que ella pensó valía la pena y le daría felicidad.

 Y conforme el tiempo va pasando y vas entregando por entero lo mejor de ti, vas sintiendo ese vacío: esa necesidad de sentir en tu vida un poco de afecto, un poco de detalles, ese “te quiero” que te de fuerza para continuar para seguir entregando todo ese caudal de emociones que llevas dentro de ti, pero… finalmente aceptas con tristeza que no todo es felicidad, porque finamente te das cuenta que no se trata de una relación de dos, pues que solo tú te entregas y alimentas ese sentir. Sólo tú has estado dándote por completo, pero sin recibir nada a cambio.

 ¡Te cansas de dar y no recibir nada!

Y la monotonía del amar se vuelve una rutina, y se te va apagando poco a poco ese deseo de dar y amar…  y es cuando llegas a ese punto en el que finalmente te das cuenta que no puedes seguir así, siendo sólo tú quien da todo por la relación. Las relaciones llevan trabajo, día a día hay que alimentar ese sentimiento de amor que al principio los unió. Hay que seguir teniendo esos pequeños detalles que hacen que el amor florezca día a día, y todo ha de ser recíproco: dar, amar y sentir.

 “Si él no hace ningún esfuerzo por mí, ¿por qué seguir con él?”

 Si esa es la situación, si por mucho que se intente nada mejora y no hay reciprocidad… puede que ya lo veas, es hora de abandonar y empezar de cero. No es fácil, porque es esa persona de la que te enamoraste; pero al final el cansancio que provoca que todo lo tengas que colisionar tú termina por destruirte. Y la bonita historia de amor que una vez viviste junto a él, también se destruye día a día… y no, es mejor no seguir destruyendo lo que ya no tiene solución.




 Mejor quédate con todo lo bueno, pero hazte la idea de que es hora de hacer la maleta y alejarse. La cuestión es: o se hunden los dos en ese sueño imposible, o lo dejas y vuelves a tejer nuevos sueños que por lo menos traigan algo de paz a tu vida. Empezar de nuevo siempre será difícil, pero te diré algo: el tiempo todo se lo lleva, inclusive aquel amor cansino que estás viviendo. 

La infidelidad emocional



¿Qué es la infidelidad emocional? No toda infidelidad es sexual, corpórea o física. Hay otra, que para muchas mujeres es tremenda e inolvidable, y en ocasiones incluso duelen incluso más: las infidelidad emocional.

El hombre es más propenso a ser infiel en lo emocional que en lo físico, ¿cómo? Que muchas veces lo sexual llega porque primero se comprometió emocionalmente, algo que parece ser improbable, pero en relaciones de matrimonio con muchos años, el desgaste que supone la familia en relación a la pareja, lleva a que las mujeres en ocasiones se desprendan del hombre, y lo vean como padre, y por tanto no le procuren el tiempo, halagos o cortejos que solían obsequiarles en momentos del noviazgo.


Duele más porque se sabe menos, se presiente, pero no dejan huella –al menos no tan estridente, evidente e indecorosa. A veces la infidelidad es sólo un acto biológico, una necesidad de comprobar si somos deseados y atractivos, si aún podríamos lograr algo. Tras la infidelidad sexual, muchas veces no hay cambios, es decir, el hecho se consuma y muere, nada modificó el ser de las cosas para la aventura en sí. Pero cuando entran en juego las emociones, todo cambia. Porque cuando se sienten emociones por otra persona, cuando ya no es simplemente una aventura sino que hay constantes pensamientos emocionales hacia esa otra persona, nuestro modo de actuar con nuestra pareja cambia, y mucho.

 Hay veces que puede parecer algo sencillo e inocente, como en el caso de que el enamoramiento e infidelidad emocional fuese por alguien que está lejos, en otro país, en Internet, y es algo irrealizable por un sinfín de razones… No lo vemos como una infidelidad emocional real, sino simplemente como algo ficticio pero puede crear lazos muy fuertes, por que el puede encontrar su estabilidad emocional al lado de esa persona a la distancia que lo entiende y no lo juzga

SEÑALES DE INFIDELIDAD EMOCIONAL:
Falta de interés en la pareja Repentinos cambios de conducta, que exponen un carácter alegre y relajado haciendo exactamente las mismas cosas.


 Cuando habla cotidianamente sobre las cualidades y virtudes de una amiga, o compañera de trabajo
Cuando anda con la sonrisa a flor de piel sin una situación que inspire a tal conducta Cuando deja de tener en cuenta la voz de la madre y los amigos, y ahora escucha la voz de esta persona que se instala en todas las esferas de lo cotidiano
 Cuando pronuncia su nombre en el lecho
 Cuando a pesar de vivir situaciones complicadas le resta importancia
Cuando no te presta atención
 Cuando no te mira, e ignora
Cuando te compara con ella

Todas estas señales  se vuelve un problema mucho mayor cuando esas emociones son por alguien a quien tenemos cerca. Nadie puede controlar las emociones, porque eso sería reprimirlas, pero si podemos regularlas, amar a alguien y quedarnos ahí con esa emoción a destiempo, Si esa es la situación, si por mucho que se intente nada mejora y no hay reciprocidad… puede que ya lo veas, es hora de abandonar y empezar de cero.


La infidelidad emocional es la última que entra en la lista de problemas de pareja y va aumentando rápidamente. La infidelidad emocional aumenta con la gente que considera al otro su “mejor amigo”




No es fácil, porque es esa persona de la que te enamoraste; pero al final el cansancio que provoca que todo lo tengas que colisionar tú termina por destruirte. Y la bonita historia de amor que una vez viviste junto a él, también se destruye día a día… y no, es mejor no seguir destruyendo lo que ya no tiene solución. Mejor quédate con todo lo bueno, pero hazte la idea de que es hora de hacer la maleta y alejarse. 

¿Qué hacer cuando él te engaña y estás embarazada?

Nos gustaría un comentario tuyo Estás embarazada, esperando un bebé… pero de un hombre que acabas de descubrir que te engaña y es infiel. 


¿Qué hacer? ¿Seguir con él? ¿Mandarle a la *ڳﬖΘ**? ¿Separarte, divorciarte, distanciarte de él? Cada caso es único, pero aquí tienes unas cosas a considerar

El amor es una energía que corre por un camino, y el deseo es un camino que no siempre va de la mano del amor. Son ingredientes diferentes que pueden coincidir en una relación, pero también pueden excluirse. Puede haber amor sin deseo, como en la amistad, o en las relaciones de pareja que se han fraternizado, y puede haber deseo sin amor; como los encuentros ocasionales, o los amantes que sólo quieren perpetrarse en sus instintos más apasionados. 

El engaño siempre duele De todos modos, sea por amor o por deseo, el engaño, la infidelidad, duele. Sea que el enamoramiento tocó la puerta de tu pareja o es sólo una calentura momentánea, qué más da: duele. Y las circunstancias en las que se da esa infidelidad también influyen; no es igual si sucede comenzando la relación, durante el matrimonio, o esperando a un hijo.

 ¿Qué hacer si estás embarazada de un infiel? ¿Cómo afrontar la infidelidad si estás embarazada?

 1. Cuida tus emociones, pues afectan al bebé: Lo primero que debes saber y entender, es que todo lo que sucede en ti, ya sea en el plano consciente o inconsciente… también afecta al bebé que viene en camino. De nada sirve simular que no te duelen las cosas, y tragarte el veneno, porque se lo estás convidando a él también. Todas las emociones vividas durante la gestación impactan en el futuro niño a través del líquido amniótico; éste se impregna de las hormonas (cortisol) que tus emociones segregan, lo mismo ocurre si es alegría, euforia, tristeza o enojo.* En situaciones delicadas como la de enterarnos que estamos embarazadas de un hombre infiel, es muy importante que logres sacar la emoción real que el evento ocasiona, es decir si es enojo, busca sacarlo de ti, para que no afecte al hijo.

 2. Aunque sea un infiel, él siempre será el padre natural: Pensa con la cabeza, el embarazo es un momento muy especial para afrontar, y es mejor si lo haces en compañía del padre de esa criatura. Separarte no afectará al embarazo en sí mismo en lo que se refiere al desarrollo embrionario; pero si afectará a tu autoestima; tu mirada propia; porque te sentirás sola, vacía y con una enorme incertidumbre por afrontar.

 3. ¿Separarte o seguir con él? No lo decidas ahora: Los psicólogos en estos casos aconsejan a esperar, a parir, y a partir de ahí decidir. Y esa elección ya será por supuesto tuya. Pero ya habrás pasado esos momentos tan íntimos en la vida de una mujer con ese compañero, que tal vez, no sea el de tu vida o sí, pero siempre será el padre de ese hijo que diste a luz.

 4. Parir sola es traumático: Parir sola puede ser muy traumático, generalmente es recomendable hacerlo acompañada del padre del bebé, y sino que sea al menos alguien como tu mamá, los hermanos, o amigos. Si lo que viviste fue un choque emocional, y sientes que no hay remedio ni media posibilidad de hacer las paces aunque sea temporalmente, entonces, busca apoyo.

5. Su infidelidad fue por ti: Por último, desmitifica los cuernos; dicen que de la muerte y de los cuernos nadie se salva; entonces no te martirices, duele, no gustan, pero no te infravalores; no tiene que ver con lo que te sobra o te falta; no tiene que ver con tu valía; sino con el otro y su decisión de quebrantar su conducta de amor. Cada una de las dos partes tienen sus propias razones, por un lado está la esposa a quien le sobran razones para continuar en un matrimonio, y por la otra está la amante a quien le sobran razones para no dejar esa relación en la que sólo está ocupando un segundo lugar en la vida del hombre, luego está el hombre que lo único que hace es gozar de las dos mujeres que le aceptan lo que diga, lo que quiera y cuando lo quiera. Siempre se darán opiniones y hasta excusas y todas a cuales más aceptables; dependiendo de nuestro punto de vista, ponemos muchas veces de excusa al corazón, aduciendo que en el ninguno manda y que no se le puede “ordenar” que ame o deje de amar a alguien sin importar el estatus de la otra persona. 

Cosas que la mujer amante debiera saber



Se dice muy comúnmente que en cuanto a problemas de pareja, la peor parte siempre se la suele llevar la mujer. Hoy día las infidelidades son tan recurrentes que parecen haberse convertido en el pan nuestro de cada día. Tú, mujer amante, no te dejes engañar, no te dejes desvalorizar, mereces salir con tu rostro levantado y con la mejor de tus sonrisas, exhibiéndote con tu hombre y gritándole al mundo entero que eres amada.

Cada una de las dos partes tienen sus propias razones, por un lado está la esposa a quien le sobran razones para continuar en un matrimonio, y por la otra está la amante a quien le sobran razones para no dejar esa relación en la que sólo está ocupando un segundo lugar en la vida del hombre, luego está el hombre que lo único que hace es gozar de las dos mujeres que le aceptan lo que diga, lo que quiera y cuando lo quiera. Siempre se darán opiniones y hasta excusas y todas a cuales más aceptables; dependiendo de nuestro punto de vista, ponemos muchas veces de excusa al corazón, aduciendo que en el ninguno manda y que no se le puede “ordenar” que ame o deje de amar a alguien sin importar el estatus de la otra persona.

Por lo general, la mujer amante nunca gozará de su compañía en fechas especiales, ni siquiera en fines de semana. Sin embargo, muchas veces las amantes cuentan con lujo de detalles que “él siempre está presente y que llevan una relación muy bonita”. Valdría la pena que éstas se preguntasen qué es una relación bonita. ¿Se le podrá llamar una relación bonita a, por ejemplo, no poder planificar algo especial como una cena o ir a un restaurante? Aún si esto fuera posible, seguramente no se sienta tan bonita si él no puede aparecer en público o tiene que cancelar los planes realizados por cuestiones familiares.

El hombre siempre va a tratar de cubrir sus obligaciones prioritarias, y su familia claramente lo será siempre, incluyendo hijos y esposa. Veámoslo del punto de vista “amante” ¿es que sus sentimientos no cuentan? ¿Acaso no todas las mujeres merecemos ser amadas sin tener que escondernos? No existe amor prohibido ni hombre ajeno, porque es bien sabido que nadie es dueño de ninguno, pero sí existen formalidades y principios que se deben mantener presentes. Por supuesto que mucha gente, hombres y mujeres, creen que ciertas formas de comportarnos en las relaciones afectivas son las correctas, mientras para otras son totalmente equivocadas, hay muchas mujeres amantes que creyendo todas las mentiras del hombre se quedan en esa relación, aunque en ello esté en juego su estabilidad emocional y muchos otros principios morales que de una u otra forma, están presentes.
 ¿Qué pasa cuando una relación ilícita es descubierta? El ser humano se convierte en el acusador y en el acusado, en juez y abogado defensor, la amante defiende su relación aduciendo que “ese matrimonio ya estaba destruido antes de que ella llegara”, la esposa acusa a la amante de ser la culpable de destruir su familia, el público acusa a las dos, a una por meterse por el medio y a la otra por quedarse aguantando al esposo infiel… y por supuesto está presente el padre amante traicionero, esposo infiel y traidor a sus juramentos. Cada uno por su lado espera la solución justiciera, al final no hay ganadores, sólo hay ofensas, llanto, dolor, una esposa dolida, una amante abandonada que desperdició los mejores años de su vida, unos hijos que crecerán con la amargura de la traición del padre, y un esposo que perdió toda la confianza de la esposa.

El amor es una forma de expresión  del ser humano que no puede o no debe ser limitada por reglas, y convencionalismos, pero no se pueden olvidar nuestros principios, el respeto a nosotras mismas, respeto que estamos violando cuando nos prestamos a una vida de amantes, por demás esta mencionar lo que de antemano se sabe, el sufrimiento que se provoca a terceros por “buscar el amor en la persona equivocada”.

Hay que meditar: Si nos enamoramos de una persona casada, no sólo nos hacemos daño a nosotras mismas pues hay muchas más personas involucradas en lo que muchas veces le llamamos “nuestra felicidad”. La felicidad no hay que buscarla en los demás, hay que buscarla en nosotras mismas. No importa cuánto deseemos la felicidad, siempre debemos mantener presente que la moneda tiene dos caras, y todo cuanto provoquemos de dolor y sufrimiento a una esposa e hijos por ponerle atención a un hombre infiel un día cualquiera se nos volverá en contra, y por lo mismo que ahora llora una esposa,algún día lo lloraremos nosotras cuando también seamos engañadas por el mismo infiel.


Tú, mujer amante, vales mucho más que para ser simplemente la segunda, la otra. Mereces mucho más que ser la diversión y entretenimiento de un hombre casado que además 

Por qué no me llamas….




 Siempre estoy esperando que me llames, pasan las horas y nada sé de ti, me duele mucho vivir así, en la incertidumbre de saber si me llamarás o no…

 Y así hay muchas historias, estamos pegadas a los teléfonos esperando recibir una llamada de esa “persona” que ocupa todo nuestro tiempo y nuestra cabeza. Pero debemos ser más inteligentes, no podemos pasar nuestro tiempo al lado de un aparato en espera de recibir una llamada. Si realmente le interesamos a esa persona en algún momento nos llamará, no nos hagamos presas de un teléfono, nuestra vida debe seguir adelante.

Yo sé que es doloroso, sobre todo si hemos apostado fuertemente por esa relación… Pero para que tu agonía no sea tanta, no tiene nada de malo que tu también des un paso y lo llames. Eso de que no puede atenderte o que no puedes llamar a ciertas horas no es algo que debería ser para ti. Se supone que te ama tanto como tú a él, porque si es lo contrario a lo que te estoy diciendo, yo me replantaría esta relación. Es muy triste estar a la espera de una llamada de teléfono…


Es triste, y la vida pareciera que se nos va de las manos, o que no tenemos ganas de nada… si nos falta esa llamada, ¿verdad?

Amiga, si estás viviendo un caso así, sé directa y pregúntale qué hora son aquellas en las que tú puedes llamarle, o las horas en las que te llamará. Debes afrontarlo porque tú tienes una vida fuera de él, y no debes permitir que parezca que toda tu vida gira en torno a él (aunque efectivamente así sea).

Hay que ser valiente y tener dignidad, si no te llama y no hace nada por hablar contigo pregunta el porqué, y si no obtienes respuesta pregúntate qué haces al lado de alguien que no está pendiente de ti. Creo y sé que vales mucho más que una llamada o una migaja de amor. Eso no, amiga, o es todo o es nada. 

sábado, 25 de febrero de 2017

La regla de oro para una relación de pareja feliz¿Cómo tener una pareja feliz?





 ¿Cómo se puede ayudar a garantizar que la relación que tenga sea una buena y feliz?

Queremos tener una relación de pareja que nos motive, nos complemente, nos haga sentirnos amadas, respetadas, valoradas, y por supuesto, mejores mujeres, ¿verdad? Entonces si esto es lo que queremos, no debiéramos olvidar la regla de oro para tener una buena relación de pareja: amarnos primero a nosotras mismas.

Podemos estar en pareja y también pensar en nosotras mismas. Parece bastante obvio, pero no es algo que tengamos en mente… Estamos emocionadas con nuestro amor que nos olvidamos que él es él, y tú eres tú: Por muy especial que sea tu hombre, no es tu siamés.



 Tampoco es “el aire que respiras”, pues técnicamente, eso lo serían más las plantas, pues son las que producen el aire que te mantiene viva. Amarte a ti misma no es ser egocentrista o egoísta. Cuando te digo que no le necesitas, no se trata de que le menosprecies, sólo se trata de tener una VIDA PROPIA.
 ¿Alguna vez has escuchado la historia de una familiar, amiga, o conocida que lo dio todo por un hombre? Cambió su forma de ser, de pensar, de actuar, de relacionarse; abandonó sus gustos, sus amistades, su independencia… y todo lo dio por un hombre que al fin y al cabo, le abandonó. Así fue que ella sintió quedarse sin nada, vacía… ¿por qué?

 Mujer que se ama a sí misma = Mujer que vale la pena.

 Si tú no te das tu valor como mujer, ningún hombre te lo dará. Si tú no sabes poner límites, él tampoco lo hará. Un hombre no quiere una mujer que sólo sea una marioneta, al igual que a ti no te gustaría tener a tu lado a alguien sin voluntad e iniciativa. Sigue en pareja, pero sigue siendo tú misma.

Que tengas pareja no implica que debas olvidar aquello que te hace feliz, ni que tengas que transformarte en algo como una masa que se amolda a la relación. Significa que vas a seguir siendo tú, que te vas a seguir amando, que te vas a dar tus gustos, significa que vas a estar bien siempre (sin importar si estás sola o en compañía 

El amor y la amistad van de la mano.


El amor y nuestra vida la construimos nosotros- Amar es lo más bello que tenemos, porque es algo que das sin pedir permiso, es un don que tenemos y si sabemos repartirlo, nos dará buenos frutos en el futuro. Sólo cuando logres tener las dos cosas juntas te darás cuenta que el amor en todas sus firmas es lo mejor de nuestras vidas.

Dar y compartir sin lugar a dudas nos llevará por el sendero de la felicidad. El amor está dentro de nosotras. Cuando entregas amor eres como un árbol que reparte ese bello sentimiento por cada una de sus ramas, haciéndose así más grande y hermoso. Así es como debemos pensar en el amor, es para dar. Siempre decimos que para dar amor, debemos empezar por amarnos nosotras mismas, y eso está muy bien, pero… ¿qué pasa cuando das amor y no te dan lo mismo?

 Nuestro corazón se resiente, el dolor aparece y sentimos como si todo se secara dentro de nosotras.  Por lo general, tendemos a esperar demasiado de las personas, y al sentir que das mucho más de lo que recibes, te frustras y sientes que todo el amor que diste ha sido desperdiciado, pero no es así. La persona que da siempre es más feliz que la que recibe, pues sabe que podría volver a dar una y mil veces. Sin embargo, quien no supo dar estará destinado a vagar por la vida buscando dónde depositar ese poco amor volátil y poco sano que tiene.
 No te sientas mal si un día te identificas con esta situación, no has sido tú quien ha fallado, es la otra persona por no haber sabido entregar amor. No hay amores eternos, hay amores de tiempo completo, ese amor que por voluntad propia se entrega sin necesidad de grandes promesas. Cuando una mujer ama lo hace sinceramente, no mide consecuencias, es como tirarse al vacío sin paracaídas, así ama una mujer –con un amor sano y maduro sin dobleces-. Si encuentras el amor es mejor darlo con respeto, con sinceridad, con diferentes formas y colores pero sin condiciones.

Sólo se es feliz cuando los lazos que nos unen no se sienten como cadenas, cuando se ama libremente, sin sentirse atadas.

Pocas veces en la vida se logra coincidir con una persona que nos ame tal como nosotras amamos, pero si en tu vida aparece esa persona, ama sin miedos, ama con el compromiso de compartirlo todo sin presiones, sin exigencias, sin hacer tantos esfuerzos para lograr el amor; así, el amor llegará suave y se quedará en ti y lo sabrás porque lo sentirás en tu corazón, ese que no te engaña. Recuerda: El amor nunca te hará sufrir, un amor verdadero no querrá que te veas afectada por nada y mucho menos te hará llorar.

 El amor es para disfrutarlo, para reír, para ver la vida de la mano de otra persona y saber que a pesar de lo vivido, a pesar de todo lo malo, ya no estás sola, ya no tienes miedo al amor, has encontrado a la persona correcta. Cuando vives un amor así todo tu ser estará en armonía, con mucha paz. Recuerda que en el amor es siempre añade, no quita, es más, no menos.

 ¿Cómo sabrás que es el amor que llega a ti?

Alguien que te ama de verdad siempre te dará alas para volar tan alto como quieras, para desarrollarte como mujer y como persona. Los amores que te cortan todo, siempre va a morir en algún momento, para amar bien hay que amar con libertad. El amor es decirse mil cosas con la mirada, es tener la confianza de hablar sin temor a dañar, hablar sin miedos a ser criticadas, hablar para edificar futuros cimientos firmes y sólidos.  –

 Sabremos que el amor ha llegado a nosotras cuando no nos hacemos todas estas preguntas, por lo tanto, vivamos felices por lo que nos está sucediendo. Cuando llega el amor no atiende a razones ni explicaciones, el corazón no entiende los porqué, sólo ama y somos felices que ese sentimiento nos llena la vida. EL AMOR es la clave de la felicidad en todas sus formas. Así como el ciego cree en el sol; no porque lo ve, sino porque lo siente 

¿Vale la pena sufrir tanto por alguien que no vale nada?


¿No puedes olvidar a quién te lastimó mujer?,

Hay quizá algún  ingrediente mágico, que engloba la cultura y el saber ancestral de tu corazón: ¡Atrévete a probar esta técnica infalible! Siéntate cómodamente en un sillón, vamos a tratar de relajar tu cuerpo y tu mente. Suelta tu cuerpo, déjalo que el sillón cargue con él, estira tus piernas, descansa tu brazos y manos sobre tus muslos, abre tus puños, no vas a golpear a nadie, solamente vamos a poner tus pensamientos en orden aquí y ahora, des tensiona tus hombros, déjalos caer.

 Cierra tus ojos y observa detenidamente cada parte de tu cuerpo, nada debe molestarte. ¡Hey; tu frente!, ¿tienes el ceño fruncido?, relájelo y pon atención al sonido que los ríos de tu sangre emiten por tus venas llegando hacia tus oídos. ¿Estás lista?, vamos a empezar un sencillo ejercicio de respiración.
Vamos, Anímate mujer… ¡no tengas miedo!, lo peor que te pueda pasar es que te quedes felizmente dormida, y ¿qué?, mucho mejor. Vas a empezar inhalando por la nariz suavemente hasta que tus pulmones se llenen de aire, suelta el vientre no lo mantengas apretado. Trata de retener el aire un momentito y posteriormente exhala por la boca lentamente, ¿de acuerdo?.¡Bravo… lo haces muy bien!

Vamos a repetir ahora la inhalación nuevamente. Aspira suave, lenta, pausadamente todo el aire posible que le quepan a tus pulmones, suelta la barriga para que le quepa más aire a tus pulmones, retén unos segundos el aire, y exhala delicadamente poco a poco todo el aire por tu boca. Repite 10 veces la misma operación, y cuando hayas terminado, te darás cuenta de que tu cerebro está perfectamente oxigenado, armonizado con las demás partes de tu organismo, quien se siente ahora pleno y felizmente relajado.

Ahora tratarás de proyectar en tu mente, la película de tu vida. Trata de recordar todo lo que has vivido desde que eras pequeñita, y observarás que cuando lleguen los momentos felices sonreirás, pero cuando lleguen los momentos amargos, detendrás tu cinta y cortarás el pedacito de lo negativo que viviste y lo tiras al cesto de la basura, y pegarás la cinta con el siguiente momento feliz que llegue a tu mente.

Así sucesivamente lo harás hasta que termines de proyectar toda la cinta que te aseguro amiga mujer, que quedará bien reducida al final. Pues generalmente son muchos más los momentos amargos que los felices que vivimos en la vida. Si esta simple técnica la repites alrededor de una o dos semanas ininterrumpidamente todos los días, te aseguro que quedarás liberada de muchos dolores, principalmente de los más fuertes, de los más densos, de aquellos que han dejado grietas en tu alma, y tu alma se sentirá feliz, reconfortada, animada, valiente, segura, hermosa, dispuesta y agradecida.


Amar no es malo por supuesto amigas, lo malo es cuando aquel amor se desvirtúa convirtiéndose en un capricho, una obsesión enfermiza, una brega y una monserga constante y repetida, y yo me pregunto: ¿Vale la pena sufrir tanto por alguien que no vale nada?